El 1 de febrero de 2012 Charo Conde nos dejó pero su espíritu batallador nunca nos abandonará ya que seguirá presente en las vidas de todos aquellos que tuvimos la suerte de conocerla.

Siempre fue una luchadora incansable y ese aspecto fue el que forzó, en su última etapa, su capacidad de expresarse a través del Arte. Charo era minusválida pero desde pequeña se empeñó en que este hecho fuera una simple anécdota… ¡y vaya si lo consiguió! Así, con fuerza y tesón, siempre estuvo implicada en las reivindicaciones en defensa de los derechos de las personas con minusvalía y, además, se convirtió en Licenciada en Historia y consiguió sacarse el carnet de conducir (por mencionar solo algunos de sus logros). Cuando la diagnosticaron la enfermedad del cáncer continuó luchando y, en ese proceso, fue cuando la necesidad de expresarse a través del Arte se hizo más fuerte y comenzó a plasmar en sus personales composiciones toda su rabia pero, también, toda su energía y ganas de vivir.
Charo nos enseñó que no hay nada imposible, que nunca hay que rendirse y que la vida hay que disfrutarla al máximo. Con este legado, todos los que la quisimos tenemos que aprender a vivir sin ella, centrándonos en ser felices y en intentar hacer realidad todos nuestros sueños.
Espero que esta selección de sus dibujos expuesta a finales de 2011 en la Galería Virtual de ValladolidWebMusical nos sirvan para recordar con cariño a nuestra querida Charo y, por último, quiero dar las gracias a la maravillosa familia de Charo por convertir su hogar en un espacio siempre abierto para todos sus amigos y, especialmente, a su sobrina Andrea, de la cual tengo constancia que ayudó a Charo a realizar estos dibujos.
Hasta siempre amiga
Miriam A.